Texto íntegro de la réplica del portavoz económico de
IU en el Congreso, Alberto Garzón, al ministro de Economía y Competitividad
antes de la votación en contra de los 11 diputado/as de IU, ICV-EUiA, CHA al
Decreto-Ley de Saneamiento del Sector Financiero.
Gracias, señor
presidente. Gracias, ministro De Guindos, por la explicación del decreto de
convalidación que vamos a votar hoy. Se ha presentado este decreto en diferentes
foros como el ‘decreto del continuismo’, continuismo con las políticas del
Partido Socialista durante el Gobierno anterior, continuismo con las ayudas a
los bancos que es, en última instancia, lo significa este decreto.
Estoy
de acuerdo en que este es un decreto de continuismo con la política anterior;
sin embargo, no creo que eso tenga que ser motivo de alegría, porque llevamos ya
más de cuatro años de crisis, la mayoría intentando reformar el sistema
financiero para corregir sus distorsiones, y ese continuismo, esas políticas no
han servido para solucionar los problemas de la economía española, por tanto, no
hay que felicitarse por que esta sea una reforma de continuismo, que lo es. Es
verdad, es un continuismo de las políticas anteriores, y no hay que beneficiarse
ni felicitarse por ello
.
En esta reforma,
señor De Guindos, se han presentado como objetivos supuestamente teóricos
corregir los problemas de crédito, la falta de fluidez del crédito a la economía
real y acabar con la desconfianza en los activos financieros de la banca. Es
notorio que la mayor parte de los economistas que están evaluando esta reforma
consideran que estos objetivos no se van a cumplir. No se va a cumplir la
reactivación del crédito ni acabar con la desconfianza que reina sobre el
sistema financiero español. Sin embargo, el señor De Guindos no es de los que
dan puntada sin hilo, por lo tanto, algún objetivo real tiene que tener esta
reforma, un objetivo que sí funciona, un objetivo que va a servir de verdad; es
el objetivo de facilitarles a los bancos acceder a los recursos económicos y
humanos de las cajas de ahorros, es decir, ponerle la puntilla final a las cajas
de ahorros cuando se procedió a privatizar progresivamente los recursos de las
mismas.
Venía diciendo que el objetivo real de este decreto es
definitivamente hacerse con las cajas de ahorros, terminar el proceso de
privatización; el objetivo real es ayudar a la Banca, a los grandes bancos e
incrementar la concentración que existe en el sistema financiero español. Ese es
el objetivo real y ese sí va a funcionar. Sin embargo, los que han dicho que
iban a ser los objetivos teóricos, esos no lo son, esos son simplemente
señuelos.
Este proceso de incrementar la concentración de los bancos
tiene también grandes pérdidas. Hablamos de pérdida de empleo, de todos los
empleados que van a ser despedidos en los procesos de fusiones; procesos que va
a tener la ayuda pública del FROB; procesos que vamos a pagar con nuestro
dinero, con el dinero de todos los españoles; procesos que van a destruir
trabajo y que van a hacer recaer sobre los empleados de las cajas de ahorros,
sobre los empleados de las entidades financieras la responsabilidad de una
pésima gestión en las cajas y en los bancos. Sobre ellos ya está recayendo, de
hecho, la frustración razonable de la gente cabreada por las estafas bancarias,
por los abusos financieros. Todos esos empleados son los que, a nivel de la
calle, tienen que responder ante la frustración de la gente; incluso,
desgraciadamente, tenemos ya casos de suicidios entre los empleados de las cajas
de ahorros. Precisamente este es uno de los sectores, el de los empleados de las
cajas de ahorros, que va a sufrir este proceso que vamos a pagar entre todos con
dinero público, con esos 6.000 millones que van a incrementar el
FROB.
También tenemos un efecto perjudicial más, que las cajas de ahorros
van a verse absorbidas por los grandes bancos y se va a distorsionar su función.
Las cajas de ahorros tienen una función de conexión íntima con el territorio, de
financiamiento de las economías más locales, más territoriales; los grandes
bancos tienen intereses radicalmente distintos, ellos especulan en los mercados
financieros internacionales, ellos tienen un modelo de negocio orientado más
hacia lo internacional que hacia lo local; así que vamos a ver cómo la economía
local se va a ver retirada de un instrumento tan poderoso como debían haber sido
las cajas de ahorros.
Además, tenemos el coste de oportunidad del dinero
público que se va a dedicar al FROB, porque esos 6.000 millones de euros que se
van a dedicar a añadirse al FROB se podrían haber dedicado en cualquier otra
razón, por ejemplo, a fomentar la innovación en nuestro país porque,
paradójicamente, mientras hablamos de un cambio de modelo productivo, de la
necesidad de cambiar ese modelo productivo de la especulación, ayudamos con
6.000 millones en esta reforma a los procesos de concentración bancaria y, a la
vez, hacemos un recorte de 600 millones en innovación y ciencia. Es radicalmente
una aberración.
Uno de los planteamientos del señor De Guindos es que se
va a reactivar el crédito; dice el señor De Guindos que aumentando las
provisiones en realidad no les estamos ayudando. Es cierto, simplemente estamos
obligándoles a incrementar las provisiones. Pero esta medida no es ni
suficiente, porque ya sabemos que los activos tóxicos son por más de 200.000
millones de euros y esta provisión sólo es de 50.000 millones, ni tampoco es
nada nuevo. Desde el año 2008 los bancos han provisionado ya 100.000 millones de
euros, luego esta reforma, este incremento de las provisiones no es ni
suficiente ni nuevo. Además, nos hemos enterando en los últimos días que la
mitad de las provisiones serán meros ajustes contables, las entidades han
reconocido que simplemente será un cambio en la forma de llevar su contabilidad,
no hay un cambio fundamental en el flujo del crédito.
Otra cuestión, la
enorme paradoja que representa que cómo le podemos pedir a los bancos que den
crédito cuando les estamos obligando a detraer recursos para hacer provisiones,
y si esos recursos estaban ahí, ¿por qué no prestaban ya?, ¿por qué no estaban
prestando antes, cuando tenían esos recursos que ahora les pedimos sirvan para
provisiones? Además, los grandes bancos ya tienen acceso a los mercados como el
Banco Central Europeo, liquidez muy barata que les permite tener barra libre
para el acceso a la financiación. Si no fluye el crédito no es solo por lo que
estamos hablando de activos tóxicos, es sencillamente porque hay un problema en
la economía real, un problema con el marco financiero regulatorio y con el
incremento de la desigualdad que estamos sufriendo; en definitiva, si los bancos
no están dando créditos es porque la economía real no lo está absorbiendo, no lo
está demandando y no lo está permitiendo.
Esta reforma, este decreto, no
va a permitir que fluya el crédito. No lo va a conseguir. No lo va a conseguir
por las razones ya esgrimidas, pero hay una cuestión fundamental: el meollo de
este decreto financiero aparte de la concentración bancaria es hablar de los
activos tóxicos. En esta reforma se habla de los activos tóxicos y de la
necesidad de sanear el sistema financiero, pero no se está hablando de la
responsabilidad de esos activos tóxicos que tenemos que pagar ahora todos, que
ya hemos pagado con creces en los años anteriores. ¿Quiénes son los responsables
de que se haya generado tanta basura financiera en nuestro entramado y en
nuestra economía?
Esta mañana, señor De Guindos, el Grupo Mixto y nuestro
grupo hemos presentado una petición de Comisión de investigación para que esta
Cámara investigue las causas de la crisis financiera, para que investigue a los
responsables, a los reguladores, a las entidades financieras, a todas las
entidades que tienen que ver con la burbuja inmobiliaria. Se hizo en Estados
Unidos y salió relativamente bien. Esperamos que esta Cámara apruebe esa
Comisión de investigación para reflejar quiénes son los culpables y los
causantes de esta crisis y exigir responsabilidades, porque todavía en este
país, a diferencia de Suecia en los años noventa; a diferencia de Nueva Zelanda,
actualmente, o de Islandia, en este país ningún culpable ha pasado por la cárcel
todavía, ningún regulador se ha hecho responsable de la dejación y de la
negligencia que supone haber dejado crecer todos los activos tóxicos.
Y
mientras esto sucedía, el gobernador del Banco de España, cuya función era
supervisar que esta economía fuera bien, la estabilidad financiera, prefería
atacar continuamente a los sindicatos, prefería hablar continuamente de
moderación salarial, prefería hablar de todo aquello que no le incumbía,
mientras su casa se estaba convirtiendo en un campo de minas que nos ha
estallado en la cara a todos los españoles y que estamos pagando nosotros. Esa
es la realidad.
El señor De Guindos lo ha dicho muy bien: hemos tenido un
modelo de crecimiento basado en el endeudamiento. Un modelo de crecimiento que
ha permitido que los bancos hagan millonarios beneficios durante los años de
burbuja inmobiliaria, mientras los salarios permanecían estancados o en términos
reales o incluso caían. Esa es la realidad, y el endeudamiento ha llevado a que
hoy nuestra economía está endeudada por un 355 por ciento del PIB, del producto
interior bruto, sin embargo, tenemos que desagregar quiénes han sido los
responsables de ese endeudamiento, quiénes son los que más se han endeudado. Es
muy sencillo. Los hogares han incrementado los últimos 10 años su exposición al
crédito en un 37 por ciento del PIB, un 37 los hogares; las entidades no
financieras, un 60 por ciento del PIB y el Estado, un 1.
El Estado ha
incrementado su endeudamiento un 1 por ciento respecto del PIB en los últimos 10
años. ¿Y qué tenemos? Tenemos una reforma laboral para atacar a los hogares,
para empobrecerlos; tenemos una reforma fiscal para empobrecer al Estado y para
hacer recaer los problemas sobre el gasto público, la inversión pública y sobre
quienes no han tenido esa responsabilidad, y tenemos una reforma financiera,
esta aquí presente, que lo que hace es ayudar a los bancos. Esta reforma es una
ayuda a los grandes bancos y no resuelve los problemas de la economía real, por
lo tanto, esta crisis tiene culpables y responsables y hay alternativas. Esta
reforma se plantea, insisto, con un objetivo muy claro, que es ayudar a los
grandes bancos en ese proceso de fusión y que va a tener consecuencias a medio
plazo. Sabemos, a lo largo de esta crisis, que a las entidades demasiado grandes
no se les deja caer; se les rescata con dinero público. Lo estamos viendo en los
últimos años en todo el mundo. Lo que estamos consiguiendo con esta reforma es
que cada vez haya menos entidades y cada vez sean más grandes. Así que no nos
sorprenda si dentro de unos años, cuando caigan estas grandes entidades, estos
monstruos que vamos crear con este decreto-ley tengamos que rescatarlos con
nuestro dinero. Nos lamentamos ahora, nos lamentaremos después, pero el problema
está hoy y el problema se convalida en esta sesión.
Hay que hablar de por
qué no fluye el crédito. El crédito no fluye porque hay incentivos financieros
que permiten que a un banco le salga más rentable especular en los mercados
financieros que prestar a las empresas o a los hogares. Eso es así porque no se
han querido hacer ni acometer reformas ni regulación financiera. Incluso ahora
vamos al revés; hoy han vuelto a activar la especulación con las ventas a corto
en nuestro país, en nuestra economía. Además, tenemos que hablar de la realidad:
la gente no está pidiendo prestado porque la gente se está desapalancando y las
empresas también; están devolviendo deudas, están empobreciéndose; y en la
medida en que se están empobreciendo por los recortes, por la moderación
salarial, por el desempleo no van a volver a pedir prestado porque su
preocupación ahora mismo es otra.
Señor De Guindos, usted sabe
perfectamente que los activos tóxicos van a seguir creciendo. Da igual cuánto
provisiones, pero en un momento de recesión, en un momento de falta de demanda
los activos tóxicos van a seguir creciendo en las entidades financieras. El 73
por ciento de los activos bancarios son propiedad, están vinculados a
prestatarios españoles; repito, el 73 por ciento. Si queremos sanear
verdaderamente el sistema financiero español lo que tenemos que hacer no es
ayudar a los bancos, es ayudar a las familias; tenemos que ayudar a las familias
y, por qué no, hacer un plan de refinanciación de hipotecas con descuento;
tenemos que seguir ayudando a los que menos tienen y a los que no han tenido
ninguna culpa en esta crisis; todo lo contrario que lo que plantea este
decreto-ley y las sucesivas reformas que está haciendo este
Gobierno.
Necesitamos, sobre todo, plantear la cuestión del modelo
productivo, señor De Guindos. Por qué, ¿de qué nos sirve tener un sistema
financiero que no responda a la economía real, si esa economía real está
destrozada porque tenemos un modelo productivo totalmente desfasado, que no se
puede recuperar por más que se intente reactivar las deducciones por vivienda y
reactivar la burbuja inmobiliaria? Tenemos que hablar de un modelo productivo,
tenemos que hacer un plan estratégico de Estado. Hace falta altura de miras para
cambiar este modelo productivo desfasado y no se hace ayudando a la Banca. Al
contrario, la Banca no está sirviendo para nada, está siendo un pozo sin fondo
en el que dejamos dinero y dinero continuamente; los años siguientes seguimos
metiendo más dinero y no funciona. El sistema financiero está distorsionado, y
lo que tenemos que hacer es plantear alternativas, la alternativa de un sistema
de Banca Pública. Usted ha hablado de sacar músculo con las entidades
financieras, y qué mejor músculo que la Banca Pública, aprovechar las cajas de
ahorros para generar una nueva banca pública que permita que fluya el crédito. Y
no sólo que permita que fluya el crédito, sino que sea una Banca Pública ética;
una banca que permita generar líneas de crédito baratas a los sectores que
queremos que sean los pilares de nuestro modelo productivo; una banca ética que
nos permita ayudar a la ciudadanía que está sufriendo los desahucios, ayudar a
la ciudadanía que está sufriendo los niveles de paro.
Para eso hablaba
antes de cambiar, de invertir la relación, de dejar de ayudar a la Banca y
ayudar a otros sectores como el de la innovación. ¿Cómo es posible que tengamos
una tasa de reposición cero en investigadores de ciencia, que es una inversión
en medio y largo plazo? ¿Cómo es posible que hayamos hecho un recorte de 600
millones de euros en innovación y desarrollo y hoy hagamos una ayuda de 6.000
millones de euros a la banca? ¿Cómo es posible eso, cómo se entiende? Solo se
puede entender aceptando que este Gobierno tiene el propósito de ayudar a las
grandes empresas y a los grandes bancos; esa es la real situación de este
decreto.
Así que yo le pido a la Cámara que ayude a la gente que lo
necesita, no a un sistema financiero que sólo consigue absorber dinero que luego
no utiliza para el beneficio de la sociedad, por lo tanto, pido que este decreto
se tramite como proyecto de ley para que podamos debatir e ir haciendo
modificaciones y, además, pido que la Cámara se posicione en contra de este
decreto, porque nuestro grupo así lo va a hacer. Muchas gracias.